Buenos días!!!
Rosa i Emili (como tuvimos que aprender a escribir… y cuesta eso de poner una i latina para referirnos a esa conjunción) son una pareja muy natural, muy sencilla, muy divertida… y como tal no querían ninguna boda complicada ni recargada. Simplemente querían celebrar su unión con la familia y amigos más próximos. Y, realmente, su boda fue así… la solemnidad quedó a un lado y toda la celebración se desenvolvió en un ambiente cómodo y cercano.
Pero hubo algunos aspectos en los que sí que se siguieron las tradiciones: como todo buen catalán el padrino (que en este caso no es el padre de la novia, sino el mejor amigo del novio) llevó a Rosa el ramo y le leyó un precioso poema (creemos que fue precioso por la cara de emoción, no porque lo entendiésemos…). También hubo entrada tradicional de la novia y su padre en el Museo de la Ciudad de Gavá y corte de tarta, y entrega de ramo, y baile de apertura… pero a pesar de todos esos convencionalismos la boda respiró un aire desenfadado y muy próximo.
Y no podemos por menos que comentar lo increíblemente guapa que iba la novia, con un vestido corto de Charo Ruiz donde la blonda era la principal protagonista y unas sandalias beige que pudieron lucirse en todo su esplendor. El semi-recogido tan natural terminaba de completar ese precioso look ibicenco.





















































